sábado, 28 de junio de 2014

Cuando llevas toda tu vida sintiendo que eres del montón, que no eres importante y que no mereces nada, es raro que de repente llegue alguien y te diga todo lo contrario. Muy raro. Tanto, que no me lo creo. Pero, es bonito ¿sabes? Es algo difícil de explicar.
Pero estoy feliz de hecho. Necesitaba sentirme así. Es una sensación parecida a cuando hace muchísimo calor y de repente te sumerges en agua fría; cuando en la radio o en cualquier sitio suena esa canción; cuando te estiras después de haber dormido mucho y bien...pero es mucho mejor, es una sensación bastante increíble. Todavía no puedo definir que es, no me atrevo, pero no quiero que se vaya...

No hay comentarios:

Publicar un comentario