sábado, 7 de junio de 2014

"Aunque pensándolo bien...¿qué más pedía? Sí, sabemos de sobra que ella era diferente, siempre exigente, no solía contentarse con nada. Solía decir que nunca tenía las cosas claras, pero creo que hasta ella, en el fondo de su cabeza, sabía con certeza que es lo que quería en cada momento. Pero tenía miedo. Miedo de lo nuevo, de lo desconocido, de aquello que no podía controlar. Miedo de que las cosas no salgan como ella quiere, miedo de improvisar. Y es que aunque no lo pareciera, en su mente tenía toda su vida organizada, por ello odiaba las sorpresas. Pero en realidad, eso es lo que esperaba. Que la sorprendieran. Aunque eso ella no lo sabía aún..."

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