Hace tanto que no paso por aquí...tenía esto olvidado. La verdad es que sigo sin saber muy bien que escribir, pero tengo ganas de hacerlo. Podría empezar diciendo que este verano ha sido un tanto...¿extraño es la palabra que estoy buscando? Creo que sí.
Pensé que sería un verano increíble, lleno de fiestas y desmadre, de noches y de amanecidas. Pero nada parecido. Mas bien ha sido un verano de lecciones, reflexiones. Y es que me he dado cuenta de muchas cosas; muchas cosas acerca de los que me rodean, muchas cosas acerca de mi. Y creo que, dentro de lo que cabe, he madurado un poco.
He aprendido en quien puedo confiar y a quiénes merece la pena dejar entrar en mi vida. He aprendido que cuando crees que nada puede ir peor, siempre puede pasar algo que te lleve al extremo. He aprendido también, que aunque todo vaya mal, siempre hay razones para sonreír aunque suene a tópico. Que nada ni nadie va a afectarme más de lo que yo le permita.
No fue el verano deseado, pero creo que fue necesario. :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario