domingo, 20 de abril de 2014

Se puede notar cuando le importas a una persona, pero se nota muchísimo más cuando no le importas en absoluto. Y en base a eso, he descubierto que muchos de mis errores se deben a que doy muchas cosas a gente que no me da nada, y solo están en mi vida porque yo las quiero mantener ahí, no porque ellos deciden quedarse. Y supongo que a veces hay que hacer una limpieza y dejar ir aquellas cosas que nos perjudican...
Pero como siempre se ha dicho, el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Pero es que no son solo dos veces, sino muchísimas más de las que queremos admitir. 
Últimamente he estado dándole vueltas a muchas cosas en mi cabeza, cada vez más, y no llego a ninguna conclusión coherente. Es decir, vale, se que ahora mismo mi vida es un caos, y si, lo más que deseo es poder controlarla. Pero cada vez el descontrol se va haciendo más grande, y yo me hago más pequeña...
Oportunidades desaprovechadas, comentarios inoportunos, silencios que lo son aun más, idealizar cosas muy simples, soñar con cosas imposibles, negarme a ser yo misma, apartar a los demás, tropezar, tropezar y tropezar.
Quiero (necesito) un cambio y no se como llevarlo a cabo, no puedo tirar del carro que es mi vida y todo lo que ello implica. 
Y como siempre, un "no se" como respuesta a todo y todos.
Supongo que mi excusa es que la vida es así...

No hay comentarios:

Publicar un comentario