Anoche me quedé despierta hasta las 3.30 de la mañana. Dormí solamente tres horas, o incluso menos. Vale, Tania, super interesante, eso no interesa a nadie. Pues cierto es. ¿Por qué lo escribo? Porque estuve casi hora y media o más acostada en mi cama con los ojos cerrados sin dormirme. Y ni siquiera estaba pensando en algo en concreto.
Es típico que muchas veces antes de dormir le damos mil y una vueltas a todo en nuestra cabeza, pero anoche, no es que dejara la mente en blanco, porque por lo menos yo no puedo...pero no sé, es raro... Imagina el caos que tengo en mi cabeza que no se ni lo que pienso ni lo que dejo de pensar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario