Porque podemos cambiar el mundo. ¿Por qué no? Levantemos nuestras cabezas y organicemos una revolución. Que se oigan nuestras voces, hagámonos notar. No perdamos el tiempo, hay que luchar por lo que queremos, sea algo ínfimo o algo de gran extravagancia; algo importante o casi sin sentido; algo fácil o algo difícil... Podemos, joder, claro que podemos!
¿Impedimentos? Muchos. ¿Obstáculos? Quizá demasiados para mi gusto. Pero si no fuera así, no podríamos saborear el triunfo de haber logrado algo importante para nosotros. Constancia, paciencia y fuerza de voluntad, buen humor y seriedad. Todo es necesario para hacer realidad lo que queremos. Y, cuando esto se haga posible, empezaremos a conocernos a nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario