martes, 6 de marzo de 2012

Un sabio se puso delante de un público y contó un chiste. Todo el mundo se empezó a reír. Después de un momento, contó el mismo chiste, pero esta vez menos gente se reía. Contó el mismo chiste una y otra vez, pero ya nadie se reía. Él sonrío y dijo: no puedes reírte por la misma broma una y otra vez pero, ¿por qué sigues llorando por lo mismo una y otra vez?

No hay comentarios:

Publicar un comentario